A veces no es falta de motivación. No es falta de dinero. No es falta de oportunidades.
Es simplemente que has estado cargando demasiada energía que no te pertenece.
Personas, situaciones, preocupaciones, estrés, conflictos, emociones, pensamientos, expectativas.
Todo eso ocupa espacio… y cuando tu espacio está lleno, es difícil recibir algo nuevo.